La visita al Vialia y el viaje en tren ha sido una experiencia estimulante y muy instructiva. Hemos recorrido todos los rincones ocultos del centro comercial y nuestro primer viaje en tren (en el que los niños pudieron hasta sentarse en la cabina del maquinista) se ha convertido para todos en un recuerdo imborrable. Las profesoras, convertidas en jefas de estación por un día, disfrutamos tanto como los niños.
Un viaje emocionante
Los lugares ocultos del Vialia
Aprendimos señales nuevas
y después de tantas emociones hay que reponer fuerzas.















